Hoy en día, el Túnel de Viella ("Eth Tunèl de Vielha"), de 5.133 metros de largo y 12 de ancho, es la principal ruta de acceso al Valle de Arán desde el Estado Español, aunque no la única. Si nos fijamos en las vías de comunicación actuales, nos daremos cuenta de que antes de horadar la montaña para la construcción del Túnel, y de que se hiciese la carretera de la Bonaigua (1924), el Valle permanecía prácticamente aislado del resto de Catalunya, mientras que el intercambio con el Estado Francés se veía algo más fluido. De ahí la urgencia de poner en contacto al Valle con el Estado Español. Pese a ello, las obras del Túnel se hicieron esperar.
El proyecto mastodóntico del Túnel de Viella ya fue defendido por el gobernador Pascual Madoz, y llevado al plano por los ingenieros franceses Auriol y Partiot en el año 1830. Sin embargo, no sería hasta un siglo más tarde que Alfonso XIII, tras una fugaz visita al Valle de Arán para inaugurar la carretera de la Bonaigua (6 de julio de 1924), ordenó que se iniciaran las perforaciones. Así, los trabajos comenzaron en marzo de 1926, pero fueron aplazados, en sucesivas ocasiones, por la Guerra Civil (1936-39) y otros incidentes. Finalmente, en 1941 ya se había conseguido perforar la cadena montañosa. Con todo, al parecer los mayores impulsores de la obra fueron los militares, interesados en hacer frente a la ofensiva de los maquis (en 1944 el General Moscardó, Capitán General de Catalunya, tuvo que desplazarse allí con este fin). Los primeros araneses que cruzaron el Túnel, un paso estrecho sobre el que caía agua, debían hacerlo en fila india e iluminándose con lámparas de carburo. Con posterioridad, en 1948, el Túnel se abrió a la circulación de vehículos, y ha sido restaurado en fechas más cercanas.
Antes del Túnel, el paso natural entre el Valle de Arán y la Alta Ribagorça (Catalunya) era el camino del Puerto de Viella ("Eth Pòrt de Vielha"), que tras perder protagonismo se ha convertido en un área para el disfrute de excursionistas y amantes del mountain bike.
La construcción del Túnel de Viella originó un cambio radical en la vida y la economía aranesas, que hasta entonces dependían de la ganadería, el bosque y la aún incipiente energía hidroeléctrica, puesto que el Túnel supuso no sólo un mayor contacto con el resto de Catalunya sino también la entrada masiva del turismo a la zona. En cuestión de poco tiempo, los araneses pasaron de ser agricultores, ganaderos y leñadores a ocuparse de trabajos en el sector de la hostelería, la restauración y los servicios para atender la súbita demanda.