Un antiguo refrán dice: "S'era Val siguesse un ueu, Vilac serie eth sòn mijò" ("Si el Valle fuese un huevo, Vilac sería su yema"). Esto da una idea de la privilegiada situación central que ocupa este pequeño pueblo aranés.
Vilac, próximo a la capital del Valle de Arán, Vielha, cuenta con una población de unos 70 habitantes y se encuentra a poco más de 1000 metros de altitud, sobre la ribera del Río Garona.
Desde los jardines de su Iglesia Parroquial de Sant Feliu (San Félix), conocidos como el Balcón de Vilac, se puede contemplar una estupenda vista de parte del Valle de Arán, concretamente del Mijaran, de las montañas de Sarraera, sobre el Túnel de Vielha, y los bosques de Varicauba.
El valor estratégico de Vilac queda demostrado, además, por el hecho de que existieran dos torres de defensa y un castillo, hoy día desaparecido. En realidad, Vilac tiene la apariencia de una especie de fortaleza, agarrada a la montaña, destinada a la vigilancia de Vielha.
Todo esto no le fue de gran ayuda cuando, en 1997, unos desconocidos se llevaron tres tallas góticas y una de Nuestra Señora de Gracia (siglos XII-XIII) de su templo dedicado a Sant Feliu, un edificio de gran valor para los amantes del románico. La monumental torre-campanario de éste, de casi 30 metros de altura, probablemente fue la torre maestra de ese antiguo castillo.
En Vilac también se conservan varias casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, de interés histórico y artístico.
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