El pasado miércoles 15 de septiembre, el Parlamento británico aprobaba finalmente la prohibición de la caza del zorro, en Inglaterra y Gales, por 356 votos a favor y 166 en contra. Ya en 1997, Tony Blair había prometido poner fin a esta tradición victoriana tan arraigada, sin embargo en los tres intentos anteriores no había contado con el apoyo de la mayoría de la Cámara de los Comunes. La decisión de ilegalizarla no se vio exenta de polémica y se produjeron distintos altercados e incidentes tanto por parte de los defensores como de los detractores. A partir de ahora los zorros ingleses —dicho esto sin ningún doble sentido— podrán respirar con bastante más tranquilidad.
Y también otra buena noticia para los vecinos de Montcada i Reixac (Barcelona).
Para acabar, un breve apunte aparte. Os recomiendo un libro de la fallecida ilustradora belga Gabrielle Vincent, que trata de agitar las consciencias en torno al abandono de los animales de compañía, y del que he hablado más ampliamente en mi otro blog.